Cuando entré al Bar Adelita, me sentía nervioso, era la primera vez, siempre que voy, me siento como pez en el agua, pero en esta ocasión, era para finiquitar este caso, ya no puedo volver a ver a esta muchacha, bueno, a ninguna de ese turno ahí.
Ustedes pensarán, que como se trata de una chica de bar, no tienen sentimientos, o a veces las satanizan por el tipo de trabajo que tienen, pero quiero comentarles que Griselda, es una chica tan valiosa o más como cualquier otra muchacha que tenga un trabajo promedio.
Pasé con Griselda, estuvimos platicando, ya al final, le comenté primero que......, ya no iría muy seguido...., lo cual, no era cierto, yo iba a despedirme, pero en primera instancia, me costó trabajo decirlo, ella me contestó "o sea, ¿no vendrás seguido?" ..., a lo que contesté que realmente ya no iba a ir para allá.
Ella se me quedó viendo algo incrédula, yo le dije que en realidad había ido a despedirme, se quedó callada, después me preguntó la causa. Le dije que tenía ya otros planes y que se había terminado el ciclo, que necesitaba mejorar en otros aspectos y que no podía ir más.
Debo confesar, que sí me costó mucho decir eso, no voy a volver a pasar con ella, es obvio. Ella me dijo que estaba bien,...., después de unos segundos me dijo lo siguiente:
- Está bien que ya no vengas, hay mejores lugares.
- Puedes venir a visitarme solamente, ya que somos amigos y no me dejes de llamar por teléfono, cuando vengas a TJ llámame y podemos ir a comer o a tomar un café.
- Es un buen paso.
Las despedidas son siempre tristes, pero en esta ocasión fue para mejorar. Grilseda, desde que la conocí, me ha dicho cosas ciertas, recuerdo una vez que fui a TJ y le había comentado que no la había visto, ella me contestó:
"HaL, hay muchas mujeres hermosas, puedes pasar con quien quien tú quieras, y nadie te dice nada"
Evidentemente fue una prueba, Griselda me ha estado probando desde que nos conocimos, para saber que clase de persona soy. Es difícil despedirse, sentí un nudo en la garganta, me vinieron ala mente todas las ocasiones que había ido ahí, que habíamos platicado, las cervezas que nos tomamos juntos, incluso, ahorita me viene a la mente, una foto que nos tomamos juntos que por ahí debo tener.
Bueno, me pone sentimental el hecho de que me tuve que despedir, supongo que usted amable lector tiene experiencias de despedida también. Bueno, pues un paso más, me siento bien, fuerte como siempre, padrotón como siempre y a seguir adelante. Gracias al apoyo del Chico Sabio en la revisión del documento.
Me despido con esta frase que me gusta mucho.
"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol"
Martin Luther King (1928-1968) Religioso Estadounidense
1 comentarios:
Yo me despedí de las paraditas el día de la Candelaria, y no he vuelto a verlas.
En los siguientes días seguiré escribiendo sobre ellas, para dar a conocer su realidad y acercarlas a los lectores, que probablemente tratarán de satanizarlas.
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